
Con la llegada de la temporada de vacaciones, miles de personas se desplazan a distintos puntos del país para descansar y recorrer entornos naturales. Playas, parques nacionales, reservas y paisajes alejados de las ciudades se convierten en destinos habituales, y junto con ello, el uso de drones aumenta considerablemente, principalmente para fotografía y registro audiovisual.
Sin embargo, no todos estos lugares permiten la operación de drones, y desconocer la normativa vigente puede generar sanciones y daños ambientales, especialmente en zonas protegidas.
Áreas protegidas: no son espacios de libre vuelo
Chile cuenta con una amplia red de áreas protegidas, que incluyen parques nacionales, reservas nacionales, monumentos naturales y santuarios de la naturaleza. Muchas de estas zonas son administradas por CONAF y forman parte del Sistema Nacional de Áreas Protegidas del Estado (SNAP).
En términos generales, el vuelo de drones en estas áreas está prohibido para fines recreativos o turísticos, incluso durante visitas personales o vacaciones. Esta restricción se aplica sin importar el tamaño o peso del drone, y también afecta a drones de uso recreativo.
¿Por qué existe esta prohibición?
Durante la temporada estival, la presencia humana en áreas naturales aumenta de forma significativa. A esto se suma el ruido y la proximidad de los drones, lo que puede provocar:
- Estrés y alteración del comportamiento de la fauna silvestre
- Interrupción de procesos de nidificación y alimentación
- Riesgos para aves y otras especies sensibles
- Interferencia con labores de conservación y vigilancia
Por esta razón, la normativa prioriza la protección de los ecosistemas y la seguridad del entorno, por sobre el uso recreativo de estas aeronaves.
Normativa aeronáutica y permisos ambientales
En Chile, la operación de drones está regulada por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) mediante normas como la DAN 151 y DAN 91. No obstante, cumplir con la normativa DGAC no autoriza automáticamente a volar en áreas protegidas.
Aunque la regla general es de prohibición, existen casos excepcionales en los que se puede autorizar formalmente el uso de drones en áreas protegidas. Estas autorizaciones están asociadas, principalmente, a actividades como:
- Investigaciones científicas
- Monitoreo ambiental, autorizado por el organismo administrador del área
- Trabajos técnicos y de gestión ambiental, debidamente justificados y con permiso previo
Para estos casos, quien desee operar un RPAS debe solicitar una autorización formal ante CONAF —o la autoridad competente según la categoría del área protegida— y cumplir con una serie de requisitos legales. Entre ellos se incluyen credenciales de piloto vigentes, documentación de la aeronave, seguros correspondientes, AOC y la aprobación o coordinación con la DGAC.
Estas autorizaciones no son automáticas y deben tramitarse con anticipación, evaluando el impacto de la operación sobre el entorno natural.
Un error frecuente en vacaciones
Uno de los errores más comunes en esta época del año es asumir que, al encontrarse en un entorno abierto o natural, el vuelo de drones está permitido. Frases como “no hay gente”, “no es una ciudad” o “solo será un vuelo corto” no constituyen una justificación válida frente a una fiscalización.
Las áreas protegidas cuentan con normativas propias, y el desconocimiento de la ley no exime de responsabilidad.
Recomendaciones antes de viajar con un drone
Si planeas viajar durante estas vacaciones y llevar tu drone, es fundamental:
- Verificar si tu destino corresponde a un área protegida
- Informarte sobre las restricciones específicas del lugar
- No volar drones en parques, reservas o monumentos sin autorización
- Considerar alternativas de vuelo en zonas permitidas fuera de áreas protegidas
Conclusión
En temporada de vacaciones, la operación responsable de drones cobra especial relevancia. Respetar la normativa vigente no solo evita multas y sanciones, sino que también contribuye a la protección del patrimonio natural de Chile.
Antes de volar, infórmate. Un vuelo responsable comienza mucho antes de despegar.
